La última aventura de Oleksandr Usyk: el rey de los pesados pelea contra un kickboxer al pie de las pirámides de Egipto
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La Gran Pirámide de Guiza, la más antigua y monumental de las tres construidas en la necrópolis de Guiza por el faraón Keops alrededor del año 2550 a.C., será testigo de un evento poco convencional en el mundo del boxeo. Al pie de este emblemático complejo arquitectónico, uno de los destinos turísticos más visitados del planeta, el ucraniano Oleksandr Usyk, campeón mundial de peso pesado reconocido por tres de los cuatro organismos principales, enfrentará este sábado al kickboxer neerlandés Rico Verhoeven en un combate que despierta controversias entre los puristas del boxeo. El evento iniciará alrededor de las 19 horas y se transmitirá por la plataforma DAZN, con un costo de 21,99 dólares, excepto para usuarios del servicio DAZN Ultimate, que no deberán pagar extra.
La elección de este insólito escenario responde al origen del financiamiento del espectáculo. Organizado por la promotora Matchroom Boxing, el evento cuenta con el respaldo del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita y la revista “The Ring”, propiedad del jeque saudí Turki Alalshikh. Este último ya ha demostrado su interés por llevar el boxeo a espacios poco tradicionales, como lo hizo en mayo del año pasado cuando organizó una velada con dos títulos mundiales en juego en Times Square, Nueva York.
Al cuadrilátero instalado en la meseta, a 20 kilómetros del centro de El Cairo, llegará Usyk. A sus 39 años, el ucraniano tiene poco por ganar y mucho por perder en esta contienda. De resultar vencedor, ese triunfo aportaría poco o nada a su carrera, en la que ya conquistó la medalla de oro en la categoría hasta 91 kilos en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y se consagró campeón indiscutido en las divisiones crucero y pesado (en dos ocasiones). Además, es considerado uno de los mejores púgiles libra por libra en la actualidad. En cambio, una derrota, aunque improbable, lo convertiría en protagonista de uno de los mayores batacazos recientes.
En su última pelea, el 19 de julio en Wembley, Usyk mantuvo su récord impecable de 24 victorias, 15 por nocaut, al noquear en el quinto asalto al británico Daniel Dubois, actual campeón pesado de la Organización Mundial de Boxeo (franquicia que Dubois conquistó hace dos semanas tras derrotar a Fabio Wardley). Sin embargo, es un secreto a voces que la brillante carrera del peleador nacido en Simferópol está cerca de su fin.
En marzo, Usyk planteó un plan de tres etapas rumbo a su retiro: “Primero, Rico (Verhoeven). Segundo, quien gane entre Wardley y Dubois. Y la tercera pelea será contra mi amigo, el ambicioso Tyson Fury”. Actualmente, ese recorrido se vislumbra poco probable. Dubois ya fue noqueado por Usyk en dos ocasiones, lo que desincentiva un tercer enfrentamiento, mientras Fury, a quien también venció dos veces, está enfocado en un combate ante Anthony Joshua, otro rival derrotado por Usyk, que podría concretarse a finales de este año.
Por ahora, lo único seguro es la participación del ucraniano en una pelea que ha generado mucha controversia, y cuya realización él justificó con un argumento sencillo: “A veces hago lo que quiero hacer y no lo que necesito. Muchas veces hago lo que los demás necesitan. Me dicen: ‘Tenés que pelear con esta persona, con esta otra o con esta otra’. Y yo digo: ‘Bueno, ahora haré lo que quiero’”. Agregó: “Para mí, esta pelea es un reto. Rico es un gran tipo, un adversario peligroso”.
En cuanto a Verhoeven, de 37 años, su trayectoria en el boxeo profesional es prácticamente inexistente. Solo disputó un combate hace más de 12 años: el 26 de abril de 2014 noqueó en el segundo asalto al desconocido húngaro Janos Finfera en Darmstadt, Alemania. Apenas 56 días después, venció al rumano Daniel Ghiță para coronarse campeón de peso pesado en kickboxing reconocido por la empresa Glory, una organización con formato cerrado similar al de la UFC. Renunció a ese título en noviembre pasado tras 13 defensas exitosas para intentar suerte en el boxeo.
El neerlandés declaró: “Pasé 12 años como campeón indiscutible de peso pesado en kickboxing y logré todo lo que me propuse. Mantenerme en la cima durante tanto tiempo no disminuyó mi ambición, sino que la intensificó. Usyk es el campeón indiscutible del boxeo. Ese es el tipo de desafío que me motiva: indiscutible contra indiscutible, el mejor contra el mejor.” En kickboxing registró 66 victorias, 21 por nocaut, y 10 derrotas. Cabe recordar que el éxito en una disciplina no se traslada necesariamente a otra, como lo demuestra la experiencia.
La decisión de Usyk de enfrentar a Verhoeven puso en una encrucijada a los tres organismos que lo reconocen como campeón respecto a la validez de este combate, dado que el neerlandés no figura en ningún ranking oficial, requisito indispensable para aspirar a un título mundial. El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) fue el primero en resolver la cuestión, sancionando la pelea como una defensa voluntaria de Usyk.
Entre los argumentos esgrimidos por la Junta de Gobernadores del CMB se destacaron la “actividad sin precedentes que Usyk ha mostrado en los últimos años, especialmente